Anguiano

Historia

El escudo de Anguiano

Esta sección está basada en las investigaciones y conclusiones que el historiador José Mari Hernáez ha hecho sobre el Escudo de Anguiano.

El Escudo de 1695

Encontramos la referencia más antigua al escudo de Anguiano en un inventario documental del archivo municipal del S. XIX, donde se describe el privilegio que Carlos II otorga al pueblo de Anguiano en 1695, cuando certifica su liberación del yugo señorial. Se indica, entre otros aspectos, que el documento se compone “de veinte y seis fojas útiles, escritas en pergamino, guarnecidas todo alrededor de una cenefa hecha de pluma y en la primera, arriba, el sello de las armas reales y por bajo d´él, las armas de esta villa, pintadas de colores, con un letrero bajo ellas que dice: Noble y leal villa de Anguiano”.

El escudo de 1820

Escudo del Ayuntamiento de Anguiano de 1820.

El hallazgo de este escudo en el archivo municipal desvela una página olvidada de la historia de este pueblo. Se trata de un hermoso dibujo a plumilla de mediano tamaño que adorna la primera hoja de un libro de la justicia local en años de ayuntamientos liberales (“Determinaciones de conciliación” se titula), completado con la expresión en mayúsculas “VILLA DE ANGUIANO, AÑO DE 1820”

Redondeado y en punta, al estilo francés antiguo, consta de un campo sin partir en el que, junto al arma ancestral de la serpiente, enroscada sobre el característico roble de esta zona, aparece una “A” sobre fondo rayado y flanqueada por dos estrellas. El origen y significado de este símbolo, la “A”, guarda relación con los otros dos emblemas que aparecen en el dibujo; en la parte superior o jefe, el escudo de Castilla, que en el centro o escusón lleva otro pequeñito con tres signos representativos de las flores de lis de la monarquía borbónica; a los lados en sentido descendente, estandartes con picas, alabardas, fusiles y cañones. Los tres elementos son la encarnación simbólica de la escuadra de la Milicia Nacional que hubo en Anguiano.

El escudo compagina los símbolos milicianos con los borbónicos, reconocibles éstos en el collar de eslabones con la piel colgante de un carnero (Toisón de Oro) que lo rodea, en el escusón con las tres flores de lis mencionado y en la corona real con cruz que lo cubre.

Los tenantes representan las armas de defensa popular; el escudo de Castilla lo obligaba el artículo 14 del primer reglamento de la Milicia Nacional; y la letra es la inicial del nombre de Anguiano, que también venía impuesta para el uniforme por el artículo 87 del reglamento definitivo (“La Milicia local llevará en el cuello de la chaqueta o cascada la inicial del pueblo a que pertenezca”). Las dos estrellas que la flanquean tienen una interpretación más subjetiva. En opinión de José Mari Hernáez, ambas forman con el trazo horizontal en el vértice de la letra una especie de balanza de sujeciones invisibles con el significado de luces que iluminan un tiempo nuevo, más justo y mejor, para la “A” de Anguiano.

En el dibujo encontramos censuradas tres palabras del timbre: VIVA (tachada) LA (manipulada y ocultada con otras letras) CONSTITUCIÓN (tachada). La de Cádiz, naturalmente.

El escudo nos sirve para describir uno de los relatos que convirtió a Anguiano en protagonista nacional del patriotismo liberal del Trienio Liberal, en el que Fernando VII, que juró reinar con la Constitución, se dedicó a conspirar contra ella. El suceso lo narra con todo detalle el historiador camerano Ernesto Reinares Martínez en su espléndida obra “García Herreros, el Numantino”. El cura burgalés Barrio, llegó huyendo a finales de julio de 1820 con una partida de insurrectos al alto Najerilla, tratando de sublevar y reforzarse en los pueblos de la Sierra. El día 26 recalaron en el monasterio de Valvanera, donde se refugiaron con apoyo de los mojes un par de días. El 27  al atardecer bajaron a Anguiano y, al no encontrar ayuda ni en el cura, no todos eran realistas, tras herrar los caballos y abastecerse de escabeche y vino escaparon por el camino de la Magdalena hacia el Serradero. Inmediatamente de marchar se reunió la Junta de patriotas, presidida por el alcalde Gregorio Rueda Moreno y con la asistencia de Pedro Pío Monasterio, escribano y comandante de la milicia local, y otros liberales, en su mayoría gente acomodada del pueblo. A las doce de la noche un grupo de doce milicianos, armados de escopetas y dirigidos por el sargento Alejandro Gómez, salieron hacia el Serradero para cortar el paso a los insurrectos. En la mañana del 28 de julio con ayuda de otros milicianos de Nieva y Ortigosa sorprendieron y detuvieron en El Rasillo a los realistas de Barrio, ocupándoles importantes cantidades de armas, dinero, pertrechos y panfletos subversivos. El suceso tuvo gran eco en toda España, dedicando la prensa y sociedades liberales encendidos elogios a los milicianos de Anguiano.

El escudo de 1932

Escudo del Ayuntamiento de Anguiano de 1932

En vísperas de la Magdalena de 1932, el entonces ayuntamiento republicano acordaba por unanimidad convertir en cuadro el escudo del pueblo.

El autor de la obra fue Carmelo Segura, pintor y publicista logroñés muy popular, que firma el cuadro el 6 de agosto en la parte inferior derecha. Así pues, el actual escudo cumplió en el verano de 2012 sus buenos ochenta años, constituyéndose en uno de los más antiguos de La Rioja, característica reforzada por la huella gráfica de un pasado forjado en cultura ancestral, tradición católica y también, aunque enmascarado, ideal progresista.

Podemos describirlo como un escudo o blasón partido; rectangular, redondeado y apuntado al estilo francés moderno. Con corona ficticia en la parte superior o timbre. Orla de lambrequines ondulados en el resto y una cinta debajo con esta divisa o lema: “Noble y leal villa de Anguiano

Sello del Ayuntamiento durante la II República

En cuanto a los símbolos, llamados también armas, el del cuartel de la izquierda representa una serpiente reptando por una planta para succionar el néctar de su flor. No se sabe con certeza desde cuándo se utiliza, pero disponemos de algunos datos orientativos como la referencia en el escudo descrito en el inventario documental del archivo en el S. XIX sobre el de 1695. O constancia gráfica en el sello municipal utilizado desde 1853 hasta 1960.

En el cuartel de la derecha aparece la peculiar “A”, basada en el escudo de 1820. Según el análisis científico del profesor y experto Mario Ruiz Encinar en su obra para el IER “Símbolos regionales y municipales de La Rioja: heráldica y banderas”, quiere ver en ella, por la curvatura del trazo central, la representación de la primera y última letras del griego (el alfa, A, y omega, Ω) que es el símbolo de Cristo en cuanto principio y fin de todo. Unido a que también percibe atributos de una virgen madre, posiblemente la de Valvanera, en la corona de reina celestial, en la estrella de luz de salvación y en la flor de pureza frente al demonio de la serpiente, éste llega a la conclusión de que, el actual escudo de Anguiano, es de tipología religiosa.